Espectro
- Proyecto de Ley de Radio: un peligroso botín político
Por Juan Manuel Campos Ávila | 7 marzo 2015
La Contraloría General de la República, en el informe DFOE-IFR-IF-05-2013, sobre el Proyecto de Transición a la Radiodifusión Digital, emitido el 3 de julio del año 2013, le impuso al entonces Ministro de Ciencia Tecnología y Telecomunicaciones del gobierno de doña Laura Chinchilla la obligación de “elaborar en un plazo de seis meses, un proyecto de ley orientado a solventar todas las debilidades de la Ley de Radio vigente”, agregando que dicho proyecto debería estar presentado en la corriente legislativa a más tardar el “31 de julio del 2014”.
La Contraloría señaló en esa oportunidad que la actual Ley de Radio estaba “obsoleta, incompleta y desactualizada”, y aunque pudiéramos cuestionar la intromisión de la Contraloría General de la República en el proceso constitucional de formación de la ley, es cierto también que con la promulgación de la Ley General de Telecomunicaciones se mutiló completamente la Ley de Radio, dejando un cuerpo normativo amorfo y con graves carencias normativas, que hace necesaria una revisión integral del marco normativo de la radio y la televisión costarricenses.
La propuesta del Poder Ejecutivo. Con estos antecedentes el Gobierno de la República presentó a diversos sectores de la vida nacional un proyecto de reforma integral a la Ley de Radio que no aporta absolutamente nada nuevo respecto al modelo regulatorio actual y por el contrario crea un clima de confusión enorme por la curiosa intención -intervención- del Poder Ejecutivo para regular la publicidad y la programación nacional.
Botín de frecuencias. Quizás lo más grave del proyecto circulado recientemente se encuentra en el hecho de crear condiciones de acaparamiento de frecuencias por parte del Poder Ejecutivo con el objetivo de reunir un peligroso botín de frecuencias radioeléctricas que no estarían sujetas a procesos concursales sino al designio del gobernante de turno.
El gobierno no ha tenido empacho en proponer una reserva equivalente al 30% del espectro para ser otorgado a estaciones de radiodifusión de libre acceso, regionales y comunitarias; en igual sentido, el Poder Ejecutivo también quiere reservarse el 30% del total del espectro que quede libre después de la digitalización de la televisión para estaciones de libre acceso “nacionales, regionales y comunitarias”.
Topes de espectro. El proyecto de ley también ensaya una regulación de topes de espectro para evitar concentraciones de frecuencias, pero se les olvidó que la regulación debe ser general; es decir, debe imponerse desde la Ley General de Telecomunicaciones a todos los concesionarios por igual y no a un sector en específico.
Seguridad jurídica. El proyecto es totalmente ayuno de normas orientadas a consolidar la seguridad jurídica de aquellos que estén cumpliendo a cabalidad con sus contratos de concesión y lejos de reconocer el enorme esfuerzo de pequeñas y medianas empresas costarricenses, el contenido tiene sesgos expropiatorios.
Peligroso antecedente. La propuesta presentada por el Poder Ejecutivo no es ni más ni menos que un peligroso antecedente para el control de los medios en el que no es posible, a la luz de la Constitución Política vigente, otorgar la explotación de frecuencias radioeléctricas por mecanismos que no sea el de concesión vía concurso público. Brindarle al Poder Ejecutivo un botín de frecuencias de radio y televisión es un grave peligro para la democracia costarricense.
Fuente:
http://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/252970/espectro
Yo establecí este blog con el objetivo de compartir mis opiniones con los costarricenses y evidenciar a tres tipos de personas: A) las que han convertido la administración pública en un monumento a la burocracia, la ineptitud, y la corrupción; B) los que son afines al comunismo cubano o el socialismo venezolano y quieren convertir a Costa Rica en una república socialista; y C) los que han tergiversado el sindicalismo para enriquecerse indebidamente bajo el amparo de la constitución y las leyes.
Saturday, March 7, 2015
Thursday, March 5, 2015
¿Por qué Nicolás Maduro está Tan Seguro Que Va a Ganar?
Por Steven J. Caamaño | 05 Marzo 2015
Primero que nada, les recuerdo que “gerrymandering” es un término de ciencia política referido a una manipulación de las demarcaciones electorales de una provincia, estado, o territorio nacional (uniéndolas, dividiéndolas, o asociándolas), con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados electorales. [1]. Eso fue precisamente lo que Hugo Chávez hizo durante su presidencia, para asegurar los triunfos electorales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Por esta razón es que Nicolás Maduro asegura que el PSUV obtendrá “una gran victoria” en los próximos comicios [2].
Gerrymandering es un proceso difícil de explicar pero, consiste básicamente en redibujar las fronteras políticas para dar a un partido (PSUV) una ventaja numérica sobre los otros partidos [3]. Visite la página del Washington Post para que pueda comprender la siguiente explicación mejor [3]. Supongamos por un momento que tenemos un estado en el que viven cincuenta personas. Treinta de estas personas pertenecen al partido azul y 20 pertenecen al partido rojo. Para nuestra suerte, todos ellos viven en una cuadrícula de 10 de alto y 5 de ancho en la que los rojos ocupan las 2 columnas de la izquierda (20) y los azules las 3 columnas de la derecha (30).
Ahora, supongamos que tenemos que dividir este estado en cinco distritos y que cada distrito enviará a un diputado al Congreso. Idealmente, queremos que la representación sea proporcional y justa: Si 60% de los residentes son azules y 40% son rojos, entonces las cinco curules deben ser repartidas de la misma manera [3]. Pero, Hugo Chávez cambió las “fronteras políticas” de ocho estados (Carabobo, Distrito Capital, Lara, Miranda, Táchira y Zulia), los cuales concentran el 50.53% del electorado y eligen a 63 diputados, para darle ventaja al PSUV [4]. En otras palabras, Chávez rebanó a la población azul para que sólo consiguieran la mayoría en dos distritos. Por eso es que los rojos, siendo únicamente el 40% de la población, ganan el 60% de las curules [3].
Su servidor;
Steven J. Caamaño
Fuentes:
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Gerrymandering
[2] http://www.crhoy.com/maduro-dice-que-llueva-truene-o-relampaguee-en-venezuela-habra-elecciones-en-2015/
[3] http://www.washingtonpost.com/blogs/wonkblog/wp/2015/03/01/this-is-the-best-explanation-of-gerrymandering-you-will-ever-see/
[4] http://www.sumate.org/Especiales/Parlamentarias/informe_circunscripciones.html
Primero que nada, les recuerdo que “gerrymandering” es un término de ciencia política referido a una manipulación de las demarcaciones electorales de una provincia, estado, o territorio nacional (uniéndolas, dividiéndolas, o asociándolas), con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados electorales. [1]. Eso fue precisamente lo que Hugo Chávez hizo durante su presidencia, para asegurar los triunfos electorales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Por esta razón es que Nicolás Maduro asegura que el PSUV obtendrá “una gran victoria” en los próximos comicios [2].
Gerrymandering es un proceso difícil de explicar pero, consiste básicamente en redibujar las fronteras políticas para dar a un partido (PSUV) una ventaja numérica sobre los otros partidos [3]. Visite la página del Washington Post para que pueda comprender la siguiente explicación mejor [3]. Supongamos por un momento que tenemos un estado en el que viven cincuenta personas. Treinta de estas personas pertenecen al partido azul y 20 pertenecen al partido rojo. Para nuestra suerte, todos ellos viven en una cuadrícula de 10 de alto y 5 de ancho en la que los rojos ocupan las 2 columnas de la izquierda (20) y los azules las 3 columnas de la derecha (30).
Ahora, supongamos que tenemos que dividir este estado en cinco distritos y que cada distrito enviará a un diputado al Congreso. Idealmente, queremos que la representación sea proporcional y justa: Si 60% de los residentes son azules y 40% son rojos, entonces las cinco curules deben ser repartidas de la misma manera [3]. Pero, Hugo Chávez cambió las “fronteras políticas” de ocho estados (Carabobo, Distrito Capital, Lara, Miranda, Táchira y Zulia), los cuales concentran el 50.53% del electorado y eligen a 63 diputados, para darle ventaja al PSUV [4]. En otras palabras, Chávez rebanó a la población azul para que sólo consiguieran la mayoría en dos distritos. Por eso es que los rojos, siendo únicamente el 40% de la población, ganan el 60% de las curules [3].
Su servidor;
Steven J. Caamaño
Fuentes:
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Gerrymandering
[2] http://www.crhoy.com/maduro-dice-que-llueva-truene-o-relampaguee-en-venezuela-habra-elecciones-en-2015/
[3] http://www.washingtonpost.com/blogs/wonkblog/wp/2015/03/01/this-is-the-best-explanation-of-gerrymandering-you-will-ever-see/
[4] http://www.sumate.org/Especiales/Parlamentarias/informe_circunscripciones.html
Los Izquierdistas Disfrazados de Ambientalistas
Por Steven J. Caamaño | 05 Marzo 2015
Es “un secreto a gritos” que los comunistas y socialistas costarricenses son dirigidos y asesorados por el comunismo cubano y el socialismo venezolano desde hace años. Parte de este asesoramiento, incluye dos objetivos bien claros. Primero, sustituir los títulos tradicionales de “comunista” o “socialista” por los de “ambientalista”, “trabajador social” y “patriota” para esconder sus verdaderas intenciones. Segundo, emplear causas ambientales, ecológicas, y sociales para frenar el desarrollo del país. Los comunistas y socialistas no pueden tomar control de una nación, por medios democráticos, si existe un alto índice de educación, comercio, prosperidad, y desarrollo económico. Por eso es que los comunistas y socialistas costarricenses, junto a sus “tontos útiles”, protestan ilusamente en frente de MINAE [1] y la Fuente de la Hispanidad [2] valiéndose de temas ambientales y sociales. Uno de los mejores ejemplos en el país, de esta estrategia, es la “Federación Ecologista” [3].
La Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) o Federación Ecologista “es una red que aglutina a un conjunto de organizaciones costarricenses [noten como muy convenientemente no mención los nombres] que desarrollan acciones en el campo de la defensa, protección y recuperación del medio ambiente y con ello, procuran el mejoramiento y la equidad en las condiciones de vida de la población” [3]. Al mismo tiempo, ellos aseguran en sus páginas que “es una organización establecida jurídicamente de acuerdo con la Ley 218 (Ley de Asociaciones Civiles)”, para darle un aire de legitimidad y una percepción adecuada de longevidad, y que “cuenta en la actualidad con 30 miembros activos” [3]. ¡Qué bonito que suena! Cualquier persona que no está enterada del acontecer nacional e internacional, asumiría erróneamente de que se trata de una organización muy consecuente con sus conciudadanos y el ambiente. ¿Verdad? Pero, la realidad es otra…
El sitio y las páginas de la Federación Ecologista son administrados por el costarricense Fernando Francia [4]. ¿Quién es este Fernando Francia y que es lo que hace? Pues resulta que Fernando Francia es, nada menos ni nada más, que el corresponsal de TELESUR para Costa Rica [5], el medio principal de la ilusa y falaz propaganda socialista de Venezuela [6]. Sí, usted leyó bien, “el corresponsal de TELESUR en Costa Rica...” En otras palabras, las páginas de la Federación Ecologista no promocionan el ecologismo y la protección del medio ambiente, las páginas promocionan de forma agazapada el socialismo del siglo XXI de Venezuela. ¿Lo duda? Entonces explíqueme usted: ¿Por qué ellos se oponen al “neoliberalismo” o al “Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos”? “Más clarito no canta el gallo…” ¿Verdad que sí? El hecho de que tengan toda una sección dedicada al TLC con Estados Unidos [7] y que excluye a los otros TLCs, revela motivaciones puramente políticas.
Me imagino que la “Federación Ecologista”, aparte de los comunistas y socialistas de siempre, debe estar llena con los “tontos útiles” de siempre que se dejan arriar fácilmente por cualquier persona con el don de la retórica. Esos son los pobres infelices que protestan frente a la Fuente de la Hispanidad y al edificio de MINAE y creen ilusamente que defienden causas justas. Pero, si usted les pregunta cuales son los nombres completos de las personas que fueron desalojadas de sus hogares o cuales son los humedales que están siendo destruidos por la construcción de APM Terminals, van a ver como los pobres “tontos útiles” se quedan mudos ante estas preguntas... ¿Por qué? Porque ellos(as) no están programados para pensar y analizar lo que escuchan o leen, solo para actuar ciegamente acorde a los designios de sus dirigentes izquierdistas. Ni modo, así es como los quieren los comunistas y socialistas, incapaces de pensar por sí mismos y dispuestos a actuar ciegamente y sin cuestionamientos…
Su servidor;
Steven J. Caamaño
Fuentes:
[1] http://www.crhoy.com/defensores-del-medio-ambiente-se-manifiestan-frente-al-minae-en-contra-de-apm-terminals/
[2] http://www.crhoy.com/presas-en-san-pedro-manifestantes-bloquean-la-fuente-de-la-hispanidad/
[3] http://www.feconcr.org/
[4] http://feconcr.org.ipaddress.com/
[5] https://twitter.com/ffranciatelesur
[6] http://www.telesurtv.net/
[7] http://www.feconcr.org/index.php?option=com_content&task=blogsection&id=16&Itemid=72
¿Por Qué Nicolás Maduro se Ufana de su Próxima Victoria Electoral?
Por Steven J. Caamaño | 05 Marzo 2015
Primero que nada, les recuerdo que “gerrymandering” es un término de ciencia política referido a una manipulación de las demarcaciones electorales de una provincia, estado, o territorio nacional (uniéndolas, dividiéndolas, o asociándolas), con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados electorales. [1]. Eso fue precisamente lo que Hugo Chávez hizo durante su presidencia, para asegurar los triunfos electorales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Por esta razón es que Nicolás Maduro asegura que el PSUV obtendrá “una gran victoria” en los próximos comicios [2].
Gerrymandering es un proceso difícil de explicar pero, consiste básicamente en redibujar las fronteras políticas para dar a un partido (PSUV) una ventaja numérica sobre los otros partidos [3]. Visite la página del Washington Post para que pueda comprender la siguiente explicación mejor [3]. Supongamos por un momento que tenemos un estado en el que viven cincuenta personas. Treinta de estas personas pertenecen al partido azul y 20 pertenecen al partido rojo. Para nuestra suerte, todos ellos viven en una cuadrícula de 10 de alto y 5 de ancho en la que los rojos ocupan las 2 columnas de la izquierda (20) y los azules las 3 columnas de la derecha (30).
Ahora, supongamos que tenemos que dividir este estado en cinco distritos y que cada distrito enviará a un diputado al Congreso. Idealmente, queremos que la representación sea proporcional y justa: Si 60% de los residentes son azules y 40% son rojos, entonces las cinco curules deben ser repartidas de la misma manera [3]. Pero, Hugo Chávez cambió las “fronteras políticas” de ocho estados (Carabobo, Distrito Capital, Lara, Miranda, Táchira y Zulia), los cuales concentran el 50.53% del electorado y eligen a 63 diputados, para darle ventaja al PSUV [4]. En otras palabras, Chávez rebanó a la población azul para que sólo consiguieran la mayoría en dos distritos. Por eso es que los rojos, siendo únicamente el 40% de la población, ganan el 60% de las curules [3].
Fuentes:
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Gerrymandering
[2] http://www.crhoy.com/maduro-dice-que-llueva-truene-o-relampaguee-en-venezuela-habra-elecciones-en-2015/
[3] http://www.washingtonpost.com/blogs/wonkblog/wp/2015/03/01/this-is-the-best-explanation-of-gerrymandering-you-will-ever-see/
[4] http://www.sumate.org/Especiales/Parlamentarias/informe_circunscripciones.html
Primero que nada, les recuerdo que “gerrymandering” es un término de ciencia política referido a una manipulación de las demarcaciones electorales de una provincia, estado, o territorio nacional (uniéndolas, dividiéndolas, o asociándolas), con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados electorales. [1]. Eso fue precisamente lo que Hugo Chávez hizo durante su presidencia, para asegurar los triunfos electorales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Por esta razón es que Nicolás Maduro asegura que el PSUV obtendrá “una gran victoria” en los próximos comicios [2].
Gerrymandering es un proceso difícil de explicar pero, consiste básicamente en redibujar las fronteras políticas para dar a un partido (PSUV) una ventaja numérica sobre los otros partidos [3]. Visite la página del Washington Post para que pueda comprender la siguiente explicación mejor [3]. Supongamos por un momento que tenemos un estado en el que viven cincuenta personas. Treinta de estas personas pertenecen al partido azul y 20 pertenecen al partido rojo. Para nuestra suerte, todos ellos viven en una cuadrícula de 10 de alto y 5 de ancho en la que los rojos ocupan las 2 columnas de la izquierda (20) y los azules las 3 columnas de la derecha (30).
Ahora, supongamos que tenemos que dividir este estado en cinco distritos y que cada distrito enviará a un diputado al Congreso. Idealmente, queremos que la representación sea proporcional y justa: Si 60% de los residentes son azules y 40% son rojos, entonces las cinco curules deben ser repartidas de la misma manera [3]. Pero, Hugo Chávez cambió las “fronteras políticas” de ocho estados (Carabobo, Distrito Capital, Lara, Miranda, Táchira y Zulia), los cuales concentran el 50.53% del electorado y eligen a 63 diputados, para darle ventaja al PSUV [4]. En otras palabras, Chávez rebanó a la población azul para que sólo consiguieran la mayoría en dos distritos. Por eso es que los rojos, siendo únicamente el 40% de la población, ganan el 60% de las curules [3].
Fuentes:
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Gerrymandering
[2] http://www.crhoy.com/maduro-dice-que-llueva-truene-o-relampaguee-en-venezuela-habra-elecciones-en-2015/
[3] http://www.washingtonpost.com/blogs/wonkblog/wp/2015/03/01/this-is-the-best-explanation-of-gerrymandering-you-will-ever-see/
[4] http://www.sumate.org/Especiales/Parlamentarias/informe_circunscripciones.html
Wednesday, March 4, 2015
Luis Guillermo Solís y el Síndrome del Ganador de la Lotería
Editorial de “El Mundo” | 03 Marzo 2015
Cuando el 2 de febrero de 2014, Luis Guillermo Solís gana las elecciones en primera ronda y queda en la antesala de la presidencia sufre lo que se puede llamar “el síndrome del ganador de la lotería”.
Y es que Luis Guillermo Solís era solo unos meses antes un desconocido, que caminaba a sus anchas por los pasillos de la Universidad de Costa Rica, donde muy pocos lo conocían.
Con una carrera política limitada, donde su mayor logro fue ser electo secretario general de un caído partido Liberación Nacional, Solís era visto como un politólogo de escasa referencia en medios, con análisis academicistas de la realidad nacional e ideas propias de las aulas universitarias, donde sonaban bien pero eran de realidad práctica complicada.
Y así llegó a enero del 2014, donde una suma de circunstancias le dieron “el premio mayor” de la presidencia de la República.
Un rechazo claro de parte del electorado al PLN, un miedo inducido hacia los extremos políticos que representaban el Frente Amplio y el Movimiento Libertario, un partido Unidad Social Cristiana, que seguía sufriendo el rechazo por sus expresidentes y una campaña ligera tipo Coca Cola que no decía nada, llevaron a Solís a ganar en la primera ronda.
El fuerte rechazo a Liberación Nacional dejó la cosa cocinada, tanto que su rival para segunda ronda Johnny Araya, optó por la retirada. Y así estaba un desconocido recibiendo el gran premio, una presidencia que le caía del cielo, con un impresionante acumulado de más de 1,3 millones de votos, nadie nunca había llegado ni cerca de eso.
Pero Solís Rivera no tenía ni la menor idea de que hacer en el gobierno, no tenía equipo (aunque en campaña prometía el mejor), no tenía un programa claro, y tenía que empezar por “una curva de aprendizaje” propia de un improvisador.
Los ministros los sacó entre sus amigos cercanos, los de confianza, y otros entre la gente que conocía de su camino por las universidades públicas.
Era tan limitado su equipo de gobierno que la figura que más brillaba era un viceministro del gobierno de Laura Chinchilla, que le abandonó el barco a los pocos meses.
Cuando Solís Rivera asume la presidencia tiene de su lado casi a todo el país, los periodistas lo siguen y le cubren cualquier cosa que diga, la gente lo busca para tomarse “selfies”, es la “estrella pop” del momento. Es ahí cuando empieza a derrochar su premio, y como ese ganador de lotería que no tiene nada y de la noche a la mañana termina millonario, sin saber qué hacer con tanto dinero, Luis Guillermo Solís empieza a desperdiciar lo ganado.
Empieza con acciones a la ligera, sin mucho pensamiento, se rodea de amigos que le ayudan a perder el premio rápidamente, se embriaga de poder, trata de llamar la atención, fotos por aquí y por allá. Todo es fiesta y alegría. Hasta qué, así como llegó, el premio se fue, se esfumó… Ya nadie le ríe sus gracias, ya no es vitoreado por sus seguidores en redes sociales, ya la prensa no lo sigue tanto como antes.
Entonces como ese millonario de repente, que también de repente pierde todo su dinero, Solís empieza a buscar culpables, empieza a señalar a otros, y en este caso el presidente enfila sus culpas contra la prensa a la que acusa de acosarlo, de dañarlo, de mentir sobre su gestión. Para Solís los culpables de que derrochara su premio son los periodistas.
Quizás es momento que el presidente revise entre su entorno cercano para ver quienes le ayudaron a despilfarrar su caudal de apoyo logrado en las elecciones.
Fuente:
http://www.elmundo.cr/opinion/luis-guillermo-solis-y-el-sindrome-del-ganador-de-la-loteria/
Cuando el 2 de febrero de 2014, Luis Guillermo Solís gana las elecciones en primera ronda y queda en la antesala de la presidencia sufre lo que se puede llamar “el síndrome del ganador de la lotería”.
Y es que Luis Guillermo Solís era solo unos meses antes un desconocido, que caminaba a sus anchas por los pasillos de la Universidad de Costa Rica, donde muy pocos lo conocían.
Con una carrera política limitada, donde su mayor logro fue ser electo secretario general de un caído partido Liberación Nacional, Solís era visto como un politólogo de escasa referencia en medios, con análisis academicistas de la realidad nacional e ideas propias de las aulas universitarias, donde sonaban bien pero eran de realidad práctica complicada.
Y así llegó a enero del 2014, donde una suma de circunstancias le dieron “el premio mayor” de la presidencia de la República.
Un rechazo claro de parte del electorado al PLN, un miedo inducido hacia los extremos políticos que representaban el Frente Amplio y el Movimiento Libertario, un partido Unidad Social Cristiana, que seguía sufriendo el rechazo por sus expresidentes y una campaña ligera tipo Coca Cola que no decía nada, llevaron a Solís a ganar en la primera ronda.
El fuerte rechazo a Liberación Nacional dejó la cosa cocinada, tanto que su rival para segunda ronda Johnny Araya, optó por la retirada. Y así estaba un desconocido recibiendo el gran premio, una presidencia que le caía del cielo, con un impresionante acumulado de más de 1,3 millones de votos, nadie nunca había llegado ni cerca de eso.
Pero Solís Rivera no tenía ni la menor idea de que hacer en el gobierno, no tenía equipo (aunque en campaña prometía el mejor), no tenía un programa claro, y tenía que empezar por “una curva de aprendizaje” propia de un improvisador.
Los ministros los sacó entre sus amigos cercanos, los de confianza, y otros entre la gente que conocía de su camino por las universidades públicas.
Era tan limitado su equipo de gobierno que la figura que más brillaba era un viceministro del gobierno de Laura Chinchilla, que le abandonó el barco a los pocos meses.
Cuando Solís Rivera asume la presidencia tiene de su lado casi a todo el país, los periodistas lo siguen y le cubren cualquier cosa que diga, la gente lo busca para tomarse “selfies”, es la “estrella pop” del momento. Es ahí cuando empieza a derrochar su premio, y como ese ganador de lotería que no tiene nada y de la noche a la mañana termina millonario, sin saber qué hacer con tanto dinero, Luis Guillermo Solís empieza a desperdiciar lo ganado.
Empieza con acciones a la ligera, sin mucho pensamiento, se rodea de amigos que le ayudan a perder el premio rápidamente, se embriaga de poder, trata de llamar la atención, fotos por aquí y por allá. Todo es fiesta y alegría. Hasta qué, así como llegó, el premio se fue, se esfumó… Ya nadie le ríe sus gracias, ya no es vitoreado por sus seguidores en redes sociales, ya la prensa no lo sigue tanto como antes.
Entonces como ese millonario de repente, que también de repente pierde todo su dinero, Solís empieza a buscar culpables, empieza a señalar a otros, y en este caso el presidente enfila sus culpas contra la prensa a la que acusa de acosarlo, de dañarlo, de mentir sobre su gestión. Para Solís los culpables de que derrochara su premio son los periodistas.
Quizás es momento que el presidente revise entre su entorno cercano para ver quienes le ayudaron a despilfarrar su caudal de apoyo logrado en las elecciones.
Fuente:
http://www.elmundo.cr/opinion/luis-guillermo-solis-y-el-sindrome-del-ganador-de-la-loteria/
Jorge Woodbridge: El Fracaso del Modelo Bolivariano
Por Jorge Woodbridge | 04 Marzo 2015
Venezuela tiene una población de 30 millones de habitantes y posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y abundantes yacimientos de minerales, pero nunca ha utilizado su gran riqueza para mejorar la infraestructura e invertir en educación, investigación, innovación y tecnología. Tampoco para ahorrar, aumentar la productividad, diversificar las exportaciones y crecer con estabilidad y equidad.
Las ventas al extranjero están concentradas en un 95% en estos dos recursos y los ingresos fiscales venezolanos dependen en un 45% de lo que percibe por el petróleo. Esto representa el 12% del PIB.
La economía la sostienen, principalmente, los servicios y la industria petrolera. La gasolina se ha subsidiado durante décadas, a un alto costo fiscal. El sector productivo ha sufrido en los últimos 15 años una escasa disponibilidad de materias primas y divisas, y abunda en inseguridad jurídica, desconfianza y falta de recursos humanos calificados. Más de 1,2 millones de venezolanos desilusionados, de clase media y gran preparación, han emigrado en busca de nuevas oportunidades. La inversión extranjera y la generación de nuevos empleos se paralizó debido a la falta de reglas claras.
Los desequilibrios fiscales y macroeconómicos se deterioraron aceleradamente en los últimos años y la deuda pública creció en un 30% en solo cinco años. Desde el 2003, el Estado mantiene un estricto control sobre las divisas, y la existencia de cambios múltiples alimenta el mercado negro y las serias distorsiones. El FMI calcula que cada disminución de $10 en el precio del petróleo afectará la balanza comercial y el resultado será una caída de un 3,2% del PIB en este 2015. De hecho, el consumo de Venezuela se va a contraer severamente, agravado por la caída del 4% del PIB en el 2014. El populismo y la poca honestidad corren por las venas de algunos políticos venezolanos, con especial incidencia en los últimos 15 años.
Período democrático. Después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, en los años cincuenta, Venezuela logró consolidar la democracia con la participación de los partidos Acción Democrática (AD) y el Social Cristiano (Copei). El crecimiento del modelo democrático y económico, sin embargo, continuó basándose en los altos precios del crudo. En 1989, en la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez, la caída de los precios internacionales produjo una difícil situación fiscal, que obligó al Gobierno a hacer ajustes severos en los gastos. El recorte trajo tensiones sociales y, en consecuencia, saqueos, protestas, represión y el llamado “Caracazo”, en 1992. En medio de esta situación, un grupo de oficiales comandados por Hugo Chávez, bajo el nombre de Movimiento Bolivariano, se rebelaron contra Pérez y fueron derrotados y encarcelados. Es en 1994, por un acuerdo político con el mandatario recién electo, Rafael Caldera, cuando Chávez y sus seguidores son liberados. Acto seguido, Chávez, militar brillante y carismático, poseedor de buen verbo, errático, confrontativo y utilizando un discurso de cambio, logró ser elegido presidente de Venezuela en 1999.
Supuesto salvador. Hugo Chávez aprovechó el desgaste y desprestigio de los partidos y políticos tradicionales para emerger como “el salvador”, el luchador contra la corrupción y la pobreza, convencido de la simbiosis entre el pueblo y el gobernante. En el primer año, modificó la Constitución y relegitimó sus poderes. Con un gran carisma y billones de petrodólares, redujo la pobreza en un 40%: pasó de un 50% en 1999 a un 30% en el 2011. Otro hecho relevante fue la creación del programa Las Misiones para enseñar a leer y escribir a muchos venezolanos con el apoyo de unos 15.000 cubanos. También duplicó esfuerzos para proveer de agua potable y salud donde más escaseaba. Para el control político, creó los famosos “círculos bolivarianos” y mediante el programa Aló presidente y el control de las divisas fue apropiándose de los medios de comunicación. La estrategia de Chávez debilitó las instituciones democráticas y fortaleció su caudillismo. Los cambios fueron planeados y asesorados por Fidel Castro.
En el 2001, Chávez aprobó leyes para nacionalizar agroindustrias, bancos, acero, hidrocarburos y tierras. En el 2002, cambió las cúpulas de empresarios, trabajadores y militares y, en el 2004, después de un plebiscito, ordenó controlar la Corte Suprema y, para ello, nombró 12 nuevos miembros. De esta manera se aseguró el poder en materia judicial y electoral, y el control de la libertad de prensa. Ese mismo año, aprobó una ley para establecer la censura previa a los medios de comunicación.
Para esa época, ya manejaba la Corte Suprema, el Tribunal Electoral, el Congreso y la mayoría de las gobernaciones. Chávez siempre expresó su interés de permanecer en el poder y en varias ocasiones se manifestó en contra de la democracia. No era un dictador de facto, pero concentraba el poder, y su discurso iba dirigido contra la “oligarquía” y los imperialistas norteamericanos.
Chávez murió el 5 de marzo del 2013 vencido por un tumor y suplicando a Dios que no se lo llevara todavía, pues creía tener aún mucho por hacer por Venezuela.
Chávez fue muy controversial e influyente. La creación del ALBA constituyó su gran estrategia para ganar voluntades políticas a cambio de benevolencia, con plazos de pago por el petróleo. Murió idolatrado por sus beneficiados y rechazado por los venezolanos defensores de la libertad y la democracia; su partida puso un punto y aparte en la historia de Venezuela.
El designado. Nicolás Maduro, su hombre de confianza, le sucedió en el 2013 al vencer, en unas cuestionadas elecciones, al demócrata Henrique Capriles. Desde el inicio, Maduro trató de mantener las ideas bolivarianas y su visión socialista, pero el modelo estaba colapsado. Debido a los precios bajos del petróleo, los desequilibrios económicos, la corrupción y la inseguridad, la crisis se precipitó y, con ella, se agravaron el desempleo, la inflación, el problema de las divisas, el déficit fiscal y la escasez de alimentos, medicinas y productos esenciales de la canasta básica.
La situación empeoró por la destrucción del tejido productivo, la falta de inversión y el deterioro del clima social y político. Los nuevos burgueses, ahora llamados “boliburgueses”, fueron denunciados por poseer grandes fortunas en el exterior, conseguidas mediante ventajosos contratos con el Estado. La sociedad venezolana se polarizó más y los secuestros y homicidios empezaron a darse a diario. Estados Unidos acusó a varios miembros del Gobierno de encabezar redes de narcotraficantes. En meses, todo se derrumbó aceleradamente y Maduro, en lugar de buscar atacar el origen de la crisis, culpó a los dinosaurios de los precios del petróleo; a los Estados Unidos, del fallido golpe de Estado; a McDonald’s de la diabetes; a los opositores, de los apagones; al presidente Barack Obama, a Spiderman, a Hollywood y a las telenovelas, de la violencia; al modelo capitalista, del cambio climático; y a la FIFA, de la crisis de las aerolíneas.
Actuar. La única salida que tiene Maduro, en este momento, es rectificar y buscar unir a la sociedad venezolana, pero actúa de forma contraria, arremete contra sus opositores políticos y los encarcela. La detención del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y de Leopoldo López es una flagrante violación a los derechos humanos. No es concebible que Costa Rica y los demócratas vean en silencio lo que sucede en Venezuela. El país debe denunciar estas arbitrarias detenciones y, también, el enjuiciamiento de Corina Machado en un país donde no existe un auténtico e imparcial tribunal de justicia. La obligación de Costa Rica es mediar para hallar una solución pacífica y democrática. Venezuela debe volver a fortalecer la institucionalidad, el estado de Derecho, la separación de poderes y acabar con la intromisión de las fuerzas armadas en la vida civil. No deben ser la venganza y la amenaza las alternativas para salir de la crisis.
La triste experiencia venezolana es una lección para los costarricenses. Venezuela sacrificó la libertad, la democracia, la seguridad, la producción, el empleo y la paz. Chávez y Maduro contaron con los recursos y el poder para cristalizar sus sueños, pero fracasaron. Ojalá Maduro recapacite y busque una solución pacífica para su pueblo.
Fuente:
http://www.nacion.com/opinion/foros/fracaso-modelo-bolivariano_0_1473252663.html
Venezuela tiene una población de 30 millones de habitantes y posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y abundantes yacimientos de minerales, pero nunca ha utilizado su gran riqueza para mejorar la infraestructura e invertir en educación, investigación, innovación y tecnología. Tampoco para ahorrar, aumentar la productividad, diversificar las exportaciones y crecer con estabilidad y equidad.
Las ventas al extranjero están concentradas en un 95% en estos dos recursos y los ingresos fiscales venezolanos dependen en un 45% de lo que percibe por el petróleo. Esto representa el 12% del PIB.
La economía la sostienen, principalmente, los servicios y la industria petrolera. La gasolina se ha subsidiado durante décadas, a un alto costo fiscal. El sector productivo ha sufrido en los últimos 15 años una escasa disponibilidad de materias primas y divisas, y abunda en inseguridad jurídica, desconfianza y falta de recursos humanos calificados. Más de 1,2 millones de venezolanos desilusionados, de clase media y gran preparación, han emigrado en busca de nuevas oportunidades. La inversión extranjera y la generación de nuevos empleos se paralizó debido a la falta de reglas claras.
Los desequilibrios fiscales y macroeconómicos se deterioraron aceleradamente en los últimos años y la deuda pública creció en un 30% en solo cinco años. Desde el 2003, el Estado mantiene un estricto control sobre las divisas, y la existencia de cambios múltiples alimenta el mercado negro y las serias distorsiones. El FMI calcula que cada disminución de $10 en el precio del petróleo afectará la balanza comercial y el resultado será una caída de un 3,2% del PIB en este 2015. De hecho, el consumo de Venezuela se va a contraer severamente, agravado por la caída del 4% del PIB en el 2014. El populismo y la poca honestidad corren por las venas de algunos políticos venezolanos, con especial incidencia en los últimos 15 años.
Período democrático. Después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, en los años cincuenta, Venezuela logró consolidar la democracia con la participación de los partidos Acción Democrática (AD) y el Social Cristiano (Copei). El crecimiento del modelo democrático y económico, sin embargo, continuó basándose en los altos precios del crudo. En 1989, en la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez, la caída de los precios internacionales produjo una difícil situación fiscal, que obligó al Gobierno a hacer ajustes severos en los gastos. El recorte trajo tensiones sociales y, en consecuencia, saqueos, protestas, represión y el llamado “Caracazo”, en 1992. En medio de esta situación, un grupo de oficiales comandados por Hugo Chávez, bajo el nombre de Movimiento Bolivariano, se rebelaron contra Pérez y fueron derrotados y encarcelados. Es en 1994, por un acuerdo político con el mandatario recién electo, Rafael Caldera, cuando Chávez y sus seguidores son liberados. Acto seguido, Chávez, militar brillante y carismático, poseedor de buen verbo, errático, confrontativo y utilizando un discurso de cambio, logró ser elegido presidente de Venezuela en 1999.
Supuesto salvador. Hugo Chávez aprovechó el desgaste y desprestigio de los partidos y políticos tradicionales para emerger como “el salvador”, el luchador contra la corrupción y la pobreza, convencido de la simbiosis entre el pueblo y el gobernante. En el primer año, modificó la Constitución y relegitimó sus poderes. Con un gran carisma y billones de petrodólares, redujo la pobreza en un 40%: pasó de un 50% en 1999 a un 30% en el 2011. Otro hecho relevante fue la creación del programa Las Misiones para enseñar a leer y escribir a muchos venezolanos con el apoyo de unos 15.000 cubanos. También duplicó esfuerzos para proveer de agua potable y salud donde más escaseaba. Para el control político, creó los famosos “círculos bolivarianos” y mediante el programa Aló presidente y el control de las divisas fue apropiándose de los medios de comunicación. La estrategia de Chávez debilitó las instituciones democráticas y fortaleció su caudillismo. Los cambios fueron planeados y asesorados por Fidel Castro.
En el 2001, Chávez aprobó leyes para nacionalizar agroindustrias, bancos, acero, hidrocarburos y tierras. En el 2002, cambió las cúpulas de empresarios, trabajadores y militares y, en el 2004, después de un plebiscito, ordenó controlar la Corte Suprema y, para ello, nombró 12 nuevos miembros. De esta manera se aseguró el poder en materia judicial y electoral, y el control de la libertad de prensa. Ese mismo año, aprobó una ley para establecer la censura previa a los medios de comunicación.
Para esa época, ya manejaba la Corte Suprema, el Tribunal Electoral, el Congreso y la mayoría de las gobernaciones. Chávez siempre expresó su interés de permanecer en el poder y en varias ocasiones se manifestó en contra de la democracia. No era un dictador de facto, pero concentraba el poder, y su discurso iba dirigido contra la “oligarquía” y los imperialistas norteamericanos.
Chávez murió el 5 de marzo del 2013 vencido por un tumor y suplicando a Dios que no se lo llevara todavía, pues creía tener aún mucho por hacer por Venezuela.
Chávez fue muy controversial e influyente. La creación del ALBA constituyó su gran estrategia para ganar voluntades políticas a cambio de benevolencia, con plazos de pago por el petróleo. Murió idolatrado por sus beneficiados y rechazado por los venezolanos defensores de la libertad y la democracia; su partida puso un punto y aparte en la historia de Venezuela.
El designado. Nicolás Maduro, su hombre de confianza, le sucedió en el 2013 al vencer, en unas cuestionadas elecciones, al demócrata Henrique Capriles. Desde el inicio, Maduro trató de mantener las ideas bolivarianas y su visión socialista, pero el modelo estaba colapsado. Debido a los precios bajos del petróleo, los desequilibrios económicos, la corrupción y la inseguridad, la crisis se precipitó y, con ella, se agravaron el desempleo, la inflación, el problema de las divisas, el déficit fiscal y la escasez de alimentos, medicinas y productos esenciales de la canasta básica.
La situación empeoró por la destrucción del tejido productivo, la falta de inversión y el deterioro del clima social y político. Los nuevos burgueses, ahora llamados “boliburgueses”, fueron denunciados por poseer grandes fortunas en el exterior, conseguidas mediante ventajosos contratos con el Estado. La sociedad venezolana se polarizó más y los secuestros y homicidios empezaron a darse a diario. Estados Unidos acusó a varios miembros del Gobierno de encabezar redes de narcotraficantes. En meses, todo se derrumbó aceleradamente y Maduro, en lugar de buscar atacar el origen de la crisis, culpó a los dinosaurios de los precios del petróleo; a los Estados Unidos, del fallido golpe de Estado; a McDonald’s de la diabetes; a los opositores, de los apagones; al presidente Barack Obama, a Spiderman, a Hollywood y a las telenovelas, de la violencia; al modelo capitalista, del cambio climático; y a la FIFA, de la crisis de las aerolíneas.
Actuar. La única salida que tiene Maduro, en este momento, es rectificar y buscar unir a la sociedad venezolana, pero actúa de forma contraria, arremete contra sus opositores políticos y los encarcela. La detención del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y de Leopoldo López es una flagrante violación a los derechos humanos. No es concebible que Costa Rica y los demócratas vean en silencio lo que sucede en Venezuela. El país debe denunciar estas arbitrarias detenciones y, también, el enjuiciamiento de Corina Machado en un país donde no existe un auténtico e imparcial tribunal de justicia. La obligación de Costa Rica es mediar para hallar una solución pacífica y democrática. Venezuela debe volver a fortalecer la institucionalidad, el estado de Derecho, la separación de poderes y acabar con la intromisión de las fuerzas armadas en la vida civil. No deben ser la venganza y la amenaza las alternativas para salir de la crisis.
La triste experiencia venezolana es una lección para los costarricenses. Venezuela sacrificó la libertad, la democracia, la seguridad, la producción, el empleo y la paz. Chávez y Maduro contaron con los recursos y el poder para cristalizar sus sueños, pero fracasaron. Ojalá Maduro recapacite y busque una solución pacífica para su pueblo.
Fuente:
http://www.nacion.com/opinion/foros/fracaso-modelo-bolivariano_0_1473252663.html
Tuesday, March 3, 2015
Venezuela: El País más Miserable del Planeta
Por Steven J. Caamaño | 3 Marzo 2015
Milton Friedman, el último premio Nobel de economía, dijo una vez que “la inflación es una enfermedad que puede destruir una sociedad” [5]. Pero, si le añadimos el aumento del desempleo a dicha diagnosis, entonces el efecto debilitante sobre la gente se conoce como “miseria” o “la falta de lo necesario para el sustento” [2]. En otras palabras, la gente sufrirá de pobreza extremada, y eso es precisamente lo que está pasando en Venezuela.
Acorde a Bloomberg Business [1], Venezuela tiene una tasa de inflación del 78.5%, la cual cuadruplica la tasa de inflación de Ucrania (una nación que está en medio de una guerra por cierto) [3]. La extrema escasez de productos básicos en Venezuela fue tan severa la semana pasada, que la nación isleña de Trinidad y Tobago ofreció enviar “pañuelos de papel” a cambio de “petróleo” [4]. Pero, Venezuela no la única que va a sufrir miseria.
A nivel mundial, Venezuela (posición #1), Argentina (posición #2), y Sudáfrica (posición #3) van a ser las economías más miserables del 2015 [1]. Todos sabemos que la miseria en Venezuela y Argentina se debe al nocivo socialismo del siglo XXI y al populismo totalitarista. Pero, si consideramos el hecho de que Venezuela es uno de los 15 países más corruptos del planeta [6], la miseria probablemente alcance niveles “apocalípticos.”
Me gustaría leer que clase de estupideces se inventan los comunistas y socialistas costarricenses para explicar el inminente colapso de su apoyo financiero e ideológico de Venezuela. Me gustaría leer la opinión al respecto de personas que militan con el partido socialista Frente Amplio; como el profesor de colegio y sindicalista de APSE y ANDE, Donald Quesada Baltodano, que quería un “Chávez a la tica” para que fuera mejor…
Ni modo, así son los comunistas y socialistas costarricenses, completamente faltos de educación, ética, moral, e intelecto. Recordemos que “en la formación política del perfecto idiota [latinoamericano], además de cálculos y resentimientos, han intervenido los más vanados y confusos ingredientes” [7]. Por eso es que estos ilusos nos salen con tantas burradas disfrazadas con el populismo, el nacionalismo, la conciencia social, etc.
Su servidor;
Steven Caamaño
Fuentes:
[1] http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-03-02/the-15-most-miserable-economies-in-the-world
[2] http://lema.rae.es/drae/?val=miseria
[3] http://www.crhoy.com/noticias-sobre/ucrania/
[4] http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-02-25/tissue-paper-for-venezuelan-oil-swap-offered-by-trinidad
[5] http://research.stlouisfed.org/publications/es/07/ES0701.pdf
[6] http://www.transparency.org/cpi2014/results
[7] http://www.panzertruppen.org/pe/ebook/5.pdf
Milton Friedman, el último premio Nobel de economía, dijo una vez que “la inflación es una enfermedad que puede destruir una sociedad” [5]. Pero, si le añadimos el aumento del desempleo a dicha diagnosis, entonces el efecto debilitante sobre la gente se conoce como “miseria” o “la falta de lo necesario para el sustento” [2]. En otras palabras, la gente sufrirá de pobreza extremada, y eso es precisamente lo que está pasando en Venezuela.
Acorde a Bloomberg Business [1], Venezuela tiene una tasa de inflación del 78.5%, la cual cuadruplica la tasa de inflación de Ucrania (una nación que está en medio de una guerra por cierto) [3]. La extrema escasez de productos básicos en Venezuela fue tan severa la semana pasada, que la nación isleña de Trinidad y Tobago ofreció enviar “pañuelos de papel” a cambio de “petróleo” [4]. Pero, Venezuela no la única que va a sufrir miseria.
A nivel mundial, Venezuela (posición #1), Argentina (posición #2), y Sudáfrica (posición #3) van a ser las economías más miserables del 2015 [1]. Todos sabemos que la miseria en Venezuela y Argentina se debe al nocivo socialismo del siglo XXI y al populismo totalitarista. Pero, si consideramos el hecho de que Venezuela es uno de los 15 países más corruptos del planeta [6], la miseria probablemente alcance niveles “apocalípticos.”
Me gustaría leer que clase de estupideces se inventan los comunistas y socialistas costarricenses para explicar el inminente colapso de su apoyo financiero e ideológico de Venezuela. Me gustaría leer la opinión al respecto de personas que militan con el partido socialista Frente Amplio; como el profesor de colegio y sindicalista de APSE y ANDE, Donald Quesada Baltodano, que quería un “Chávez a la tica” para que fuera mejor…
Ni modo, así son los comunistas y socialistas costarricenses, completamente faltos de educación, ética, moral, e intelecto. Recordemos que “en la formación política del perfecto idiota [latinoamericano], además de cálculos y resentimientos, han intervenido los más vanados y confusos ingredientes” [7]. Por eso es que estos ilusos nos salen con tantas burradas disfrazadas con el populismo, el nacionalismo, la conciencia social, etc.
Su servidor;
Steven Caamaño
Fuentes:
[1] http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-03-02/the-15-most-miserable-economies-in-the-world
[2] http://lema.rae.es/drae/?val=miseria
[3] http://www.crhoy.com/noticias-sobre/ucrania/
[4] http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-02-25/tissue-paper-for-venezuelan-oil-swap-offered-by-trinidad
[5] http://research.stlouisfed.org/publications/es/07/ES0701.pdf
[6] http://www.transparency.org/cpi2014/results
[7] http://www.panzertruppen.org/pe/ebook/5.pdf
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