Wednesday, April 13, 2016

¡LO QUE FA, PAC Y PATRIA JUSTA NO QUIEREN DECIR!

Por Steven J. Caamaño | 13 Abril 2016

El salario mínimo no es el problema, como alegan falsamente los diputados del partido socialista Frente Amplio (FA).  El precio que pagamos por los bienes y servicios que consumimos sí es el problema.

Permítanme explicarles…

Primero, el salario mínimo se determina en base a la demanda y oferta laboral en el país.  Cuando la oferta de personas que pueden trabajar de albañil de construcción es muy alta (porque no requiere de educación formal) y la demanda de puestos de albañil es muy baja (porque no hay muchas construcciones en el país), entonces el salario va a ser bajo.  Pero, cuando la oferta de personas que pueden trabajar de arquitectos es muy baja (porque requiere de educación formal) y la demanda de puestos de arquitecto es muy alta (porque ninguna construcción o remodelación puede empezar sin la firma de un arquitecto), entonces el salario va a ser alto.  ¡Es así de simple!  Lo que los socialistas quieren es que a los albañiles se les pague como si fueran arquitectos y destruir la educación formal en nuestro país.  ¿Por qué?  Porque cualquier inepto se ganaría un “salario de arquitecto” sin tener que estudiar y prepararse por años.  Eso es lo que quiere FA, el partido izquierdista Acción Ciudadana (PAC), y los sindicatos públicos de Patria Justa.

Segundo, los costarricenses pagamos una exorbitante cantidad de impuestos por los bienes y servicios que consumimos.  Yo estoy seguro que ustedes han notado, en las redes sociales, que en otros países se pagan precios más bajos por productos costarricenses vendidos en esos países.  Por ejemplo, un paquete de Galletas Chiky cuesta en Nueva York (USA) ₡1,080 colones y en Costa Rica ₡1,570; una caja de helados Dos Pinos cuesta en Panamá ₡891 y en Costa Rica ₡1,690; una cajita de queso crema cuesta en Panamá ₡567 y en Costa Rica ₡715 colones; y una botella de Cacique cuesta en Guatemala ₡2,181 y en Costa Rica (donde se produce y envasa el guaro) ₡4,405 [1].  ¡Más del doble!  ¿Por qué?  En mi opinión, se debe a tres factores principalmente:

A) El proteccionismo que el Gobierno le brinda a diferentes sectores.
B) El precio de los servicios públicos como la electricidad y los procesos de logística.
C) Los impuestos que se pagan por bienes y servicios en general son demasiados altos.

Según Don Carlos Cruz, administrador general de la Fábrica Nacional de Licores (Fanal), “los impuestos en Costa Rica son suficientemente altos para motivar el contrabando y la falsificación” [1].  En otras palabras, las ganancias que logra obtener el crimen organizado en el país, simplemente no pagando los desmedidos impuestos, es motivación suficiente para seguir con el contrabando.  Por eso es que nosotros tenemos un problema tan grave con el contrabando y la falsificación.

Ahora ustedes saben porque el salario mínimo no es el problema, más bien el problema se concentra en el precio que pagamos por los bienes y servicios que consumimos.  Por ejemplo, si el precio de la gasolina no incluyera el impuesto único, el gobierno no protegiera a ciertos sectores, los impuestos por todos los bienes y servicios fueran reducidos, y se abrieran los monopolios que quedan; los costos de logística y operación serían muy bajos en el sector público y privado.  Esto se traduce en precios más bajos para todos los productos y servicios que consumimos y el poder adquisitivo del salario mínimo actual aumentaría dramáticamente.  Esa es la gran diferencia entre las propuestas de personas normales y las propuestas de las personas anormales del FA, PAC, Patria Justa.

Su servidor;
Steven J. Caamaño

[1] http://www.crhoy.com/productos-costarricenses-son-mas-baratos-en-el-extranjero-que-en-suelo-nacional/

Sunday, March 6, 2016

EL INSOPORTABLE ENCANTO DEL POPULISMO

Por Velia Govaere Vicarioli | 6 de marzo de 2016

- Costa Rica es presa fácil de quienes se empoderen mediáticamente de nuestros resentimientos

Yo sí estoy preocupada. La victoria de Donald Trump es una posibilidad cada vez más real en el horizonte republicano. En las tiendas demócratas, Bernie Sanders es también una amenaza de quimeras irrealizables. Si eso ocurriera, y la perspectiva no es lejana, el panorama político de Norteamérica sería un factor más de turbulencia en el ya complejo y difícil escenario internacional.

La perspectiva de un triunfo de Trump asusta tanto que el Partido Republicano estaría dispuesto a congregarse bajo cualquier estandarte capaz de detenerlo. Aún no se sabe si será Cruz o Rubio, derechistas de ascendencia cubana, que compiten con sus extremismos, esperando, con un segundo lugar, el apoyo del establishment republicano.

A ese punto hemos llegado, con un candidato que se les va de las manos y toma por asalto la sobresaltada tienda de la derecha.

No es para menos. El catecismo de Trump es para asustar al más plantado. Defiende la tortura, pondría un muro en la frontera con México, renegociaría el Nafta y deportaría a 11 millones de inmigrantes ilegales.

En política internacional, destruiría toda posibilidad de influencia positiva de Estados Unidos en Oriente Medio, porque pone bajo sospecha prácticamente a todos los musulmanes. Quiere vigilar las mezquitas, impedir la entrada a todos los musulmanes y bombardear las zonas bajo control del Estado Islámico. Juzga preferible la situación que existía bajo Gadafi o Husein. Pero no termina ahí. Le enseña los dientes a China, y dice que la obligaría a revaluar su moneda, con una guerra comercial, para favorecer la venta de productos norteamericanos. Y bueno… lo usual. Hasta el cambio climático es, para él, una invención “izquierdista”.

Muchos se tranquilizan, porque las propuestas de Trump son tan disparatadas como imposibles de llevar a cabo. Eso, suponen ellos, lo hace menos amenazante. Una vez presidente –piensan– la realidad lo moderaría. Yo no estaría tan segura.

La historia tiene muchos ejemplos en sentido contrario. Guardando las distancias del caso, en la patria del abuelo de Trump, eso mismo pensó Hindenburg, cuando nombró a un canciller, en 1933, pensando que se moderaría, una vez en el cargo.

Sanders, en las tiendas demócratas, es menos amenazante, es cierto, pero igualmente irrealista. Gana popularidad con retórica contra ricos, bancos y libre comercio, pero su propuesta de salud universal y educación superior gratuita, con cargo al presupuesto federal, lo financiaría con aumento de impuestos y supondría un inaudito crecimiento de más del 40% del Estado. Pero él, en cambio, asegura que, con todo y el aumento impositivo, al contribuyente le quedaría aún para ahorrar. ¡Baíleme ese trompo en una uña!

Es atractivo ese chocolate sin cacao, con lustre anticlasista y adornado de frases compasivas, sin importar lo contradictorio y hueco, y está siendo tan popular que tiene a Hillary Clinton contra las cuerdas.

El tren de Bernie avanza menos aplastante que el de Donald, pero su victoria es tan factible como desafortunada.

En estos tiempos absurdos, la negatividad se convierte en bandera; la experiencia política, en debilidad; y la improvisación, en fortaleza.

La denuncia indiscriminada contra el establishment se traduce en borrachera incontinente de simplezas. El orden político tradicional está en el aire. El statu quo está en crisis y lo nuevo es atractivo por sí mismo, no por su sustancia.

Las frustraciones dominan el tablado electoral, las decepciones dictan la agenda del día y las frases de impacto tienen más peso que los análisis fundamentados.

En todas las tiendas, bajo todas las banderas, quienes dicen lo que se quiere escuchar avanzan en las encuestas y los rebeldes a doblegarse ante los vientos dominantes del populismo en boga a duras penas se sostienen. Por eso creo que es más sano inquietarse que dar por descontada la derrota de la retórica en las urnas norteamericanas, en noviembre próximo.

¿Qué vientos empujan esas naves? La prensa, por un lado, multiplica cualquier exceso. Pone una cuota de impacto en cada exabrupto de Trump y endulza el paladar social con cada quimera de Sanders. Pero la prensa es solamente el mensajero. El mensaje cala porque existe un electorado lleno de rencores, frustrado con un sistema de promesas incumplidas, democracia disfuncional y gobernabilidad disminuida. Eso lo hace receptivo.

En el discurso populista de todos, ocupa un espacio privilegiado la impunidad de los abusos bancarios que llevaron al mayor padecimiento social de la posguerra. Ahí se socializaron las perdidas y se privatizaron las ganancias.

No en vano se superponen Sanders y Trump, casi verbatim, en la denuncia contra Wall Street, y califican a los gerentes de fondos de riesgo de delincuentes impunes y amenazan, ambos, con elevar impuestos a los ricos para repartirlos entre los pobres. El libre comercio es también blanco de los ataques de ambos.
Hillary Clinton es el último bastión de sensatez que todavía se sostiene con un discurso de sustancia contra fanfarria, de política pública contra retórica y de prosa contra fábula. Se sostiene, aún, contra un Bernie engrandecido en rutas de alegría plagadas de fáciles promesas.

Fatigada de lo mismo, que cada vez promete ser diferente, Costa Rica también está llena de desencantos que la hacen presa fácil de quienes se empoderen mediáticamente de nuestros resentimientos. ¿Cómo evitarlo, en la contienda electoral que se aproxima, si solo escuchamos las voces que nos digan lo que queremos oír?

Queremos un bucólico pasado ilusorio y un futuro quimérico, pero, sobre todo, sin ningún esfuerzo propio. Estamos en tiempos difíciles, pero queremos que se nos diga que es hora de llevar al matadero las pocas vacas flacas que nos quedan.

Es el insoportable encanto del populismo, que nos nace desde dentro y que a tantos pueblos ha llevado al abismo. Pongamos las barbas en remojo, que las del vecino del norte arden.

Fuente: http://www.nacion.com/opinion/foros/insoportable-encanto-populismo_0_1546845303.html

Friday, February 26, 2016

¿Recope arruinado paga salarios por ¢43,000 millones de colones?

Editorial del Diario Extra | 6 Junio 2015

Parece una utopía, pero no es así. La Refinería Costarricense de Petróleo (Recope) reconoce que tiene pérdidas por más de ¢7 mil millones y que urge  recuperar el equilibrio económico. Las dudas  surgen tras tales aseveraciones, pues los gastos sostenidos de la institución por concepto de planillas y privilegios salariales muestra un panorama diferente.

Tal afirmación la hace la entidad al momento que pide a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) un incremento en el precio de los combustibles  de ¢9 por litro. En  la petición oficial, indica además que ha  recurrido al endeudamiento externo para hacer frente a las compras de hidrocarburos y dar abasto al mercado local. 

Esas afirmaciones son graves desde todo punto de vista,  pues la institución en pocas palabras pretende que los derroches de plata acontecidos por años, sean hoy compensados por los consumidores. 

Nadie dice que pedir un ajuste de tarifa sea pecado, pero de más está decir, como lo indican estudios internacionales, que el costo de la gasolina tica supera por mucho al resto de países de la región y si se quiere de América Latina. 

No es secreto que las cargas impositivas a los combustibles le dan esta lamentable categoría, aunado a que  ese dinero recolectado  por concepto de impuestos debía desde un inicio destinarse a mejorar la infraestructura vial, cosa que nunca ha sucedido y quedó en el papel. 

Puede Recope señalar a la Aresep y culparla de la reducción aprobada del ingreso estimado para este año, resultando una reducción en el margen de operación de casi ¢6, pero lo cierto es que en ese “elefante blanco” mucho recurso se gasta en beneficios poco racionales. 

Para comenzar,  la gente debe saber que la planilla de la refinería que no refina ni una gota de petróleo, supera los ¢43 mil millones anuales, según datos de la Presidencia Ejecutiva. 

Además, la planilla está compuesta por más de 1.600 trabajadores distribuidos en diferentes dependencias del país y reciben en promedio ¢26 millones en salarios y beneficios de convenciones colectivas durante 12 meses.

Y es que no se trata de un bicoca, los trabajadores disfrutan de beneficios de convención colectiva como bonos de vacaciones y hasta puntualidad, becas  y subvención de alimentos, esto sin importar que algunos perciben ingresos mayores a las seis cifras. 

Con esto no decimos que los empleados sean los culpables,  pues hay personas en esa institución que perciben salarios de apenas ¢300 mil mensuales.

En Recope hay cualquier cantidad de ingenieros sentados, en el plantel de Limón hay otra cantidad de profesionales digitando  y firmando papeles y por eso ganan salarios superiores a ¢2 millones. Ni qué decir del presidente ejecutivo, los directivos, la secretaria de la Presidencia y ahí sigue una larga lista. 

Está bien una remuneración digna, pues tampoco se trata de morir de hambre, pero una partida de beneficios excesivos y abusivos es la que tiene a Recope con una situación financiera insana. 

Igual hay que reconocer el “ordeño” que por décadas ha sufrido la entidad de parte del Gobierno Central, pues prácticamente fungió como la caja chica del Estado. De sus utilidades se pagó por mucho tiempo los aguinaldos de los empleados públicos. 

Es inentendible como en tantos años no se ha estructurado la institución, por el contrario sigue aumentando espacios, con ello privilegios para quienes más tienen y  no podemos pasar por alto una resolución de la Sala IV que obligó a eliminar el porcentaje de anualidad de los trabajadores no profesionales, o sea a los que menos ganan.

El diputado Mario Redondo denunció hace poco que el manejo del dinero es escandaloso, señaló que Recope paga en incentivos salariales cifras aproximadas a los ¢23 mil millones al año, y para el 2014, ese rubro aumento en ¢927 millones. Pero acá no acaban los beneficios, en anualidades se canceló ¢13 mil millones. 

Pero en el informe presentado a la Aresep, la empresa del Estado aduce una baja en las ventas tras la generación térmica, y este año la situación se mantiene pues el ICE tendrá una reducción en el búnker.

En dos platos, Recope no tiene plata por la mala cabeza de la administración de esta y otras gestiones, así como por los gastos en inversiones que realizó para el proyecto de la refinería china que nunca se ha concretado.

Resulta lamentable que la institución tenga pérdidas,  pero los consumidores no tienen por qué pagar esos malos  manejos. Es hora de meterle mano a Recope, no puede seguir siendo una mole inerte, con una planilla inmensa con privilegios de reyes para algunos y que con toda la cáscara quiere poner a pagar a terceros.

Hay algo que debe estar claro, los ticos no vamos a comer cuento.


Fuente: http://diarioextra.com/Noticia/detalle/261424/recope-arruinado-paga--salarios-por-%C2%A243-mil-mills

Monday, February 1, 2016

¿Por quién votar en mi cantón?

Por Steven J. Caamaño | Updated 2 Febrero 2016


Un abstencionismo promedio del 70% en las elecciones municipales le garantiza el triunfo a los partidos tradicionales y su control sobre las municipalidades o, peor aún, le asegura la entrada y el control de las municipalidades al partido socialista Frente Amplio (FA) y el partido izquierdista Acción Ciudadana (PAC).


La Nación [1] y CR Hoy [2] han publicado información valiosa y relevante sobre los candidatos en las elecciones municipales que incluye detalles sobre su experiencia, su curriculum, o si tienen casos judiciales pendientes por ejemplo.  La información en La Nación y CR Hoy complementa mi propio análisis electoral [3] y es mucho más extensa e imparcial que el mismo. 


Les imploro que se informen muy bien sobre los candidatos y voten por partidos nuevos o locales en las elecciones municipales; aunque sea un voto por el “menos malo” de los candidatos.  ¿Por qué?  Porque, en mi opinión, logramos cuatro objetivos:


1) Le damos la oportunidad a nuevos partidos,
2) rompemos el control de los partidos tradicionales sobre las municipalidades,
3) impedimos que los comunistas y socialistas costarricenses tomen control de las municipalidades, y
4) nos responsabilizamos del rumbo de nuestro país al ejercer nuestro deber ciudadano.


[1] http://www.nacion.com/gnfactory/investigacion/2016/elecciones-municipales/
[2] http://www.crhoy.com/site/dist/especial-elecciones-municipales-2016.html
[3] http://www.eleccionesmunicipales2016.com/


Su servidor;
Steven J. Caamaño
http://www.eleccionesmunicipales2016.com/
http://laizquierdacostarricense.blogspot.com/

Tuesday, January 19, 2016

Dedicación Exclusiva

Editorial de La Nación | 19 Enero 2016
 
- No hay estudios del mercado laboral ni de los cargos donde el pago del incentivo se hace aconsejable. Basta un oficio del jerarca para concederlo
- La dedicación eleva en un 20% el salario de los bachilleres y en un 55% el de los licenciados
 
Una de las características más notables de la maraña de beneficios concedidos al sector privilegiado de la Administración Pública es la desvinculación entre el incentivo y sus objetivos. Las anualidades deberían servir de estímulo para el buen desempeño, pero, si se conceden a prácticamente todo el personal elegible, sin una verdadera evaluación de las labores desplegadas, se convierten en un regalo injustificado e incosteable.
 
Otro tanto ocurre con la dedicación exclusiva, un arma para atraer talentos disputados por el sector privado. El beneficio eleva en un 20% el salario de los bachilleres y en un 55% el de los licenciados, así, sin más. No hay estudios del mercado laboral ni de los cargos donde el pago se hace aconsejable. Basta un oficio del jerarca para conceder la dedicación exclusiva.
 
El pago tampoco se justifica como premio a la probidad. Si el profesional puede valerse de su condición de funcionario público para ofrecer servicios privados, debe abstenerse de hacerlo por razones éticas. Para eso se le paga el salario, no la dedicación exclusiva. Lo mismo vale cuando la atención de asuntos ajenos a la función pública puede distraerlo del cumplimiento de sus deberes.
 
La dedicación exclusiva tampoco es un premio a los méritos académicos o a la obtención de títulos universitarios. Es un medio de reclutamiento y retención de profesionales con demanda fuera de la Administración Pública y difíciles de sustituir en razón de sus conocimientos.
 
El caso emblemático de la dedicación exclusiva pagada por los motivos equivocados es la contratación del exdiputado libertario Peter Guevara como asesor parlamentario entre el 2009 y el 2014. Guevara es arquitecto, pero no se le contrató por esa razón. Su asesoría no tenía relación alguna con la arquitectura y al momento de la contratación tenía 12 años de no ejercer la profesión. Nada de eso fue obstáculo para pagarle dedicación exclusiva.
 
Para elevar el nivel del absurdo, la dedicación exclusiva de Guevara no significaba la obligación de dedicarse exclusivamente a la asesoría parlamentaria. En su interpretación, el pago le impedía desempeñarse como arquitecto. Es decir, se le pagaba por abstenerse de hacer lo que de todas formas no hacía. Como la dirección administrativa y financiera de la televisora CB24 no implica ejercer la arquitectura, el exlegislador asumió esas labores mientras cobraba dedicación exclusiva en el Congreso.
 
El de Guevara es un caso extremo, pero ilustrativo de los efectos perniciosos de la dedicación exclusiva como se aplica en la actualidad. Como las anualidades, el beneficio está muy extendido. Unos 50.000 de los 135.000 empleados del Gobierno Central gozan de él. Por supuesto, no se trata de los funcionarios más modestos. En el 2016, el presupuesto prevé ¢125.000 millones para pagar dedicación exclusiva.
 
Las autoridades de gobierno no saben decir por qué. Según José Francisco Pacheco, viceministro de Egresos, “no hay estudios técnicos para determinar a cuántas personas se les debería pagar dedicación o prohibición. El primer paso es contar con el detalle de la cantidad de funcionarios que reciben la compensación”.
 
Es decir, no se cuenta siquiera con un inventario. Si el gobierno carece de una información tan básica, menos sabrá si el beneficio cumple sus finalidades. El dinero se presupuesta y se gasta sin ton ni son. El viceministro reconoce que apenas están explorando la forma de controlarlo. Un primer intento es la directriz girada por el Ministerio de Hacienda a los jerarcas institucionales para exigirles un informe anual del número de beneficiados y la justificación del incentivo, pero la situación fiscal del país exige soluciones más inmediatas y confiables. Los informes anuales pueden, simplemente, ser archivados.
 
Fuente:
http://www.nacion.com/opinion/editorial/Dedicacion-exclusiva_0_1537446242.html

Wednesday, January 13, 2016

Rotundo apoyo popular al patrullaje de Estados Unidos en mares ticos

Si todos los ticos fueran diputados, ni dudarían y abrirían las puertas del país a barcos y aviones de Estados Unidos para combatir el narcotráfico

Por Álvaro Murillo | 13 Enero 2016

Si  todos los ticos fueran diputados, ni dudarían y abrirían las puertas del país a barcos y aviones de Estados Unidos para combatir el narcotráfico, aunque estos vengan artillados.

Esto se concluye de la encuesta reciente del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), que preguntó a los costarricenses su opinión sobre el programa de patrullaje conjunto contenido en la ley 7929, motivo de controversias recurrentes en la Asamblea Legislativa y más allá.

El 80% de los encuestados dijo que aprobaría “siempre” el ingreso de aviones y barcos estadounidenses, mientras que solo el 3,5% lo condicionó a que no contengan artillería.

El rechazo al programa de patrullaje conjunto alcanza solo a un 15% de la población, aunque aumenta a 25% si solo se considera la población menor a 24 años.

En cambio, el respaldo al patrullaje conjunto tiene un énfasis especial en el grupo entre los 25 años y los 50, con un 83% de apoyo. La encuesta no deja ver mayores divergencias por procedencia geográfica o grado de escolaridad de los entrevistados.

El tratado entre Estados Unidos y Costa Rica, vigente desde octubre de 1999, ha recibido el apoyo de los cinco gobiernos hasta ahora, incluyendo el actual. “Es vital”, ha dicho el ministro de Seguridad, Gustavo Mata, por la posibilidad de vigilar los mares territoriales en el Pacífico y en el Caribe y combatir las rutas de los narcotraficantes.

Algunos críticos del programa opinan que Costa Rica cede soberanía territorial ante Estados Unidos y que empuja a los narcotraficantes a buscar rutas terrestres, lo que provoca más violencia y mayor consumo de la droga que se trasiega entre costarricenses.

Datos oficiales muestran que las peleas entre bandas locales de trasiego de drogas han provocado una escalada de violencia en zonas periféricas del país y en los dos años recientes también en el Área Metropolitana.

Fuente:

http://semanariouniversidad.ucr.cr/pais/rotundo-apoyo-popular-al-patrullaje-de-estados-unidos-en-mares-ticos/

Monday, January 11, 2016

Gastos de convención colectiva no pueden incluirse en tarifas

Krissia Morris Gray | 11 Enero 2016

Los gastos derivados al pago de beneficios contenidos en las convenciones colectivas no pueden ser trasladados a las tarifas que pagan los consumidores, así lo ratifica la Contraloría General de la República (CGR) al improbar dicha pretensión en la solicitud de aprobación presupuestaria para el 2016, presentados por la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) y la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA).

El no contar con una fuente de ingresos que los financie es la justificación común externada por la entidad fiscalizadora en tres diferentes oficios: la 18.815 (referida a la CNFL), la 18.819 (en la que responde a RECOPE) y la 18.959 (en la que se le da contestación a JAPDEVA). A las tres entidades la Contraloría giró una aprobación parcial del presupuesto solicitado.

Con esto, la entidad fiscalizadora viene a reconfirmar resoluciones emitidas por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARECEP) contra la CNFL y RECOPE, cuando rechazó gastos en varios rubros de las respectivas convenciones colectivas, por considerar que no guardaban relación con la prestación del servicio público que suministran a la población.

En agosto anterior, la Intendencia de Energía de la ARECEP le rechazó gastos por beneficios convencionales por el orden de ¢5.000 millones a RECOPE, pues entre otros involucraban pago de servicios de odontología, psicología, ginecología y trabajo social, además de la subvención al servicio de soda.

Mientras que, en el caso de la CNFL, la ARECEP desautorizó el uso de ¢4.183 millones porque se refieren al Fondo de Ahorro y Crédito, destinado principalmente al financiamiento de vivienda para sus empleados, el del Centro de Recreación Sindical, servicio de soda, la celebración del Día del Funcionario, entre otros beneficios.

¿POR QUÉ NO?

En el caso de RECOPE, la Contraloría señaló que “se imprueba por no contar con la fuente de ingresos que los financie, el contenido presupuestario para todos aquellos gastos que son excluidos y detallados en las resoluciones números RIE-091-2015 y RIE-101-2015, del 21 de agosto y 13 de octubre, ambas de 2015, dictadas por la ARECEP al amparo de las facultades legales otorgadas en los artículos 4, 5, 6 y 32 de la Ley 7.593, del 5 de setiembre de 1996”, se indica en el oficio 18.819 del 17 de diciembre anterior.

Ante esta situación, la Contraloría le autorizó un presupuesto de ¢1,3 billones para el 2016.

De acuerdo con la entidad fiscalizadora “las sumas que resulten de esta improbación deberán ser trasladadas a cuentas especiales: sumas sin asignación presupuestaria, una vez que la Contraloría devuelva el presupuesto inicial 2016 en el Sistema de Información sobre planes y presupuestos (SIPP)”.

En lo referente a la CNFL, la CGR le autorizó un presupuesto de ¢278.488 millones y al igual que RECOPE deberá trasladar las sumas improbadas a cuentas especiales en el SIPP.

¿MÁQUINAS PARA EJERCICIOS?

A JAPDEVA también les rechazaron gastos a rubros de la convención colectiva y para esto la CGR se basó en una sentencia judicial emitida por el Tribunal Contencioso Administrativo el 22 de octubre del 2012, que entre otros aspectos puntualizó que “la convención colectiva de JAPDEVA distorsiona los costos de los servicios portuarios competitivos”.

Por esta razón, el 18 de diciembre anterior, en el oficio 18.959, la entidad fiscalizadora agrega que “la práctica de cubrir dichos gastos con ingresos tarifarios conlleva a un estrechamiento del margen de utilidad que limita las posibilidades económicas de JAPDEVA para ejecutar futuros proyectos de inversión atinentes a la actividad portuaria, acorde a su visión institucional, por lo tanto, compromete el cumplimiento del principio de sostenibilidad”. Además, a la autoridad portuaria le rechazaron gastar ¢3.000 millones para la compra de máquinas con el fin de que los empleados se ejercitaran.

JAPDEVA pretendía adquirir una bicicleta para hacer spinning, una pista eléctrica, pesas, tablas abdominales, entre otros, los cuales serían ubicados en el Polideportivo de JAPDEVA que según justificó la administración en la solicitud de presupuesto es “para la enseñanza, la práctica de deportes y la realización de actividades de entretenimiento institucionales en función de la salud mental y física de los empleados”.

Dichos equipos, reconoció la administración de JAPDEVA, no están justificados en la convención colectiva de la entidad, pero son considerados necesarios para que el polideportivo pueda cumplir con su función de impulsar actividades deportivas y recreativas de los funcionarios de la entidad y la comunidad limonense.

Para el 2016, tras las improbaciones realizadas, a JAPDEVA le autorizaron un presupuesto de ¢60.091 millones.


Fuente: http://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/280738/gastos-de-convencion-colectiva-no-pueden-incluirse-en-tarifas-